Frase del día: "Tratad a los demás como queréis que ellos os traten" Mateo 7,16. 12-14

Pinceladas de Formación Ciudadana: Capítulo 3

By on 29 enero, 2021

Por Ricardo Vejar Cortés, Profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica

Hoy, en el marco introductorio y motivacional a que están referidos los primeros capítulos de estas Pinceladas de Formación Ciudadana, será objeto de presentación la Persona y su  Dignidad, como ente y dimensión sustantiva de la vida en la sociedad política; polis para los griegos, País y  Comuna para los chilenos.

 La Persona, como ser corpóreo –  espiritual, pertenece a dos mundos: al mundo de la naturaleza física y al mundo del espíritu;  lo que en otros términos se puede explicitar definiendo la persona como integrante del medio natural o ecológico con capacidad de trascender a  él creando cultura, en el ejercicio de su libertad.

. En cuanto ser biológico el ser humano participa de las leyes naturales causales al igual que los demás seres materiales.  En cuanto ser espiritual, en cambio, posee inteligencia y voluntad, puede conocer, querer o apetecer; puede, por lo mismo, forjarse metas e intentar alcanzarlas, proponerse fines e intentar lograrlos; puede también optar en su comportamiento, elegir, posponer, preferir.  En suma, dentro de sus angustiosas limitaciones, es un ser libre.

En este orden de consideraciones es importante señalar que el ser humano no vive ni se desarrolla aisladamente, sino, muy por el contrario, lo hace en relación con otras personas.  He aquí la sociabilidad humana que, desarrollada en libertad,  hace posible que la Persona alcance su felicidad y realización a través de sus relaciones con los demás, en su calidad de sujeto de derechos.  Esto significa que hombres y mujeres, sin distinción, están provistos de una parte psíquica-espiritual que les permite tener razón e inteligencia, capacidad de conocer y aprender, pensar, encausar la vida hacia los objetivos planteados, discernir entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, amar, ser amado y tener conciencia de existir; atributos todos que constituyen la base del concepto Dignidad Humana.

Esta noción subraya el valor inherente del ser humano. Su  esencia está dada en  la capacidad de pensar, reflexionar, inventar y ejecutar proyectos como cualidad  específica y exclusiva,  en virtud de la cual se distingue lo humano de lo no humano. En síntesis la Dignidad es una seña de identidad del ser humano, como ser dotado   de inteligencia y libertad, como ser moral; variable que la Autoridad siempre debe tener presente.

Finalmente, al concluir estas Pinceladas, señalar que el concepto “dignidad humana” es consustancial a los Derechos Humanos, por ser éstos atributos que no distinguen edad, sexo, etnia, creencia religiosa, opinión política, situación civil ni económica, todo lo cual  será objeto del Capítulo 4.

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