Frase del día:: "No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer". Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

Loncoche, tierra de personas generosas: agradecimientos al Héroe “Mayoy”

By on 27 abril, 2017

 

 Por Jordi Pallés
Era sábado, final del invierno, primer día de Septiembre año 1960, llovía, llovía y Jacqueline que estaba en los últimos días de embarazo, eran las 19 horas, oscuro, y empezó a sentirse con los dolores que se suponen de parto,
Ese día y a esa hora, no había médicos en el pueblo, Pep tenía el Jeep averiado y había que buscar un VEHÍCULO, para llevar a Jacqueline a Temuco, 80 Km. de agua, barro y piedras. Pues estaban pavimentando la cuesta Lastarria y habían hecho una variante, improvisada en mitad de algunos potreros.
Pep, fue hablar con la persona que podía ayudarlo, era “Mayoy”, un personaje, que además de tener camiones, era bombero y era muy conocida su disposición para ayudar al prójimo.
Pep le planteo la situación, pero sus camiones estaban en servicios fuera del pueblo, teníamos que conseguir un vehículo, Jacquelin en casa, con Ginesta de un año y una asistenta.
Fuimos a la lechera, descargamos los tarros de leche vacíos, de un camión que estaba preparado, para salir de madrugada a recoger leche.
Ya teníamos el vehículo! Fuimos a buscar a Jacqueline, oscuro todo, lloviendo, y una noche fresca como es habitual en la zona, e iniciamos la peregrinación a la ciudad de Temuco.
-Habíamos logrado hablar con el Dr. Cadi, el ginecólogo que controlo el embarazo, y nos esperaría en su clínica.
80 Km. de ay!, ay!, ay! Un camión no es precisamente el vehículo adecuado para una parturienta, baches, barro, camino con una sola huella, si venia un vehículo en contra había que compartir el espacio, empedrado, cuidando no caer en el barro, y los tres saltando dentro de la cabina del camión; dice Pep, que NO PODRÁ OLVIDAR que en medio de la noche lluviosa y oscura, con el sufrimiento de Jacqueline, miraba, miraba donde podríamos recibir a la guagua, pero que se puede mirar en la oscuridad de la noche, en mitad del campo, porque tenía la sensación que en uno de los gritos de dolor podía ser el último y aparecería la criatura, lluvia, oscuridad, ayayay! Después de cuatro o más horas llegaron a la Clínica del Dr. Cadi, era ya media noche entre el sábado y el domingo.
Pero Arlette, no quiso nacer hasta el lunes, a las doce en punto, de un 5 de Septiembre, su llanto de recién nacida coincidió con la sirena de los bomberos anunciando las doce del mediodía.
Pero ese día la sirena también anunciaba que estaba naciendo la segunda hija de Pep y Jacqueline, que se llamaría Arlette.
Jacqueline y Pep, solos en la clínica, por segunda vez, en una ciudad donde no conocían a nadie, la familia en Santiago y los posibles amigos en Loncoche, los dos solos, con la niña.
Agradecimientos
Gracias Mayoy, a ti y a toda la gente generosa y humanitaria del pueblo de Loncoche, de Santiago, de Buenos Aires, del barco “Giovanna C”, de Barcelona y Lleida, extensivo a los que alguna vez les han tendido la mano de una manera anónima.
Algún tiempo después aparecieron por Loncoche, Ana María, hermana de Pep, su prima Piti, y su madre.
Visitas que Pep les contará en las Vivencias y las correspondientes anécdotas.

 

 

 

Visitas que Pep les contará en  las Vivencias y las correspondientes anécdotas.

 

 

 

 

 

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